Coche siniestrado
Un Citroën BX 4TC blanco con cubos de colores posado en un tejadillo plano. El conductor maniobra marcha atrás sin una rampa. Debe salvar una altura de dos metros. El coche cae y vuelca, carne de desguace. El hombre sale hundido después del tremendo ridículo. Tiene la cara llena de cicatrices. Se acerca en shock depresivo. Lo rehuyo.