ddaavviidd.xyz

Edding 550

Saqué un rotulador para firmar en la marquesina del metro de Tribunal. Deslicé la punta del Edding 550 sobre el cristal:

«DAV__».

¡¡QUIETO!! ¡¡NO CORRAS!!

Dos secretas surgieron de alguna papelera. No tenía drogas encima ni en la sangre, pero llevaba un abono transporte falso.

Me llevaron a un cuarto cercano.

Comenzó el registro.

Intenté tirar el billete del abono dentro del pantalón. Fui incapaz de manipularlo en el bolsillo. Lo coloqué en la mesa camuflado entre flyers de copas y caramelos. Sobre la cartera el DNI desgastado y un llavero del Atleti como señuelo.

—¿Con esto te dejan entrar en las discotecas?

—Primer apellido... Domicilio... ¿Desde tan lejos a tocar los huevos?

—La única decisión correcta de tu noche ha sido venir en transporte público. Un C1. ¿Cuánto cuesta?

Lamenté no haber impreso el reverso. El policía asió el abono. La ranura de la tarjeta se le resistía. Sus dedos gordos no conseguían deformar la pestaña para extraer el billete. Iba a rajar el plástico.

—Vaya, has perdido la banda magnética. No te preocupes, yo lo arreglo.

Con mi Edding pintó la línea y escribió encima 600€.

Le vibró el bolsillo:

—A4450-E. Diríjanse a la Calle del Pez.

Tiró el abono sobre la mesa. Cayó al suelo el rotulador.

—Tengo tus datos. Recibirás una carta.