En el camino
—Bueno, maldita sea, escuchadme bien, debemos admitir que todo está bien y que no hay ninguna necesidad de preocuparse, y de hecho debemos darnos cuenta de lo que significa para nosotros ENTENDER que EN REALIDAD no estamos preocupados por NADA. ¿De acuerdo? —Todos dijimos que sí—. Allá vamos todos juntos... ¿Qué hicimos en Nueva York? Olvidémoslo. —Todos habíamos reñido—. Todo eso queda detrás, a muchos kilómetros y cuestas de distancia. Ahora vamos a Nueva Orleans en busca de Bull Lee y no tenemos nada más que hacer que escuchar a este saxo tenor y dejarle que sople todo lo fuerte que quiera —subió el volumen de la radio hasta que el coche empezó a estremecerse—, y escuchad y descansaremos y obtendremos conocimiento.
En el camino
Segunda Parte - Capítulo VI
✑ Jack Kerouac